
Esta enfermedad constituye un proceso crónico sin causa clara conocida, por lo que no tiene tratamiento médico ni quirúrgico definido por el momento. Mediante este procedimiento se extirpará los grandes conductos mamarios y una porción de tejido mamario central que se supone enferma.
La cirugía se realiza a través de una incisión en la piel de la mama, la cantidad de tejido mamario obtenida puede variar según hallazgos intraoperatorios. Las muestras obtenidas son enviadas a un completo estudio histológico en diferido. La intervención requiere de anestesia general, eventualmente puede ser necesario el uso de hemoderivados. Los riesgos serán informados por los servicios respectivos.
Su objetivo es extirpar los grandes conductos y tejido mamario enfermo con el fin de espaciar los períodos de reactivación de la enfermedad o en algunos casos la paliación de síntomas secundarios.